La película “Solo el fin del mundo”(2016) de Xavier Dolan, es una historia de ausencias y reencuentros, parecido a algo que casi todos experimentamos alguna vez en la vida, el alejamiento de la vida familiar en la adolescencia para forjar la propia identidad, o puede darse más adelante
La peor persona del mundo (2021) nos introduce en las vivencias de una joven llamada Julie, ya casi en la treintena, que sufre de algo muy habitual en los tiempos actuales y es la dificultad de encontrar un sentido a su vida, de encontrarse, de definir su identidad.
La película El inadaptado (2006) nos muestra el escenario de un mundo tan aparentemente ideal como ilusorio o irreal, donde ni siquiera la muerte existe, y todo sucede en un bucle sin fin.
El deseo en el ser humano parece algo que nunca se acaba de satisfacer (“deseo incolmable”) o nos deja en cierto modo decepcionados en su consecución o nos puede llegar a obsesionar alejándonos de nuestros quehaceres vitales, y de una participación sana en la realidad.