Si analizamos con detenimiento las tramas de los films frecuentemente podemos ver proyectadas (de manera más o menos inconsciente por el autor) una común estructura psicológica, modo de relación y vivencias, que se recrean a través de los distintos personajes, que en gran parte se complementan o reflejan distintos rasgos o facetas de un estilo afectivo común y de personalidad.
Lost in translation es una película que refleja muy bien algunas vivencias de nuestra sociedad en un mundo cada vez más globalizado e impersonal, que dificulta las relaciones y el establecimiento de una identidad estable ante los continuos cambios que impone el ritmo de vida actual. Así nuestros protagonistas Bob y Charlotte se encuentran solos y perdidos en este viaje en el contexto de una ciudad postmodernista por excelencia como es Tokio.
Habitualmente se entiende o es definido como el sentido de excesiva autoimportancia que tiene una persona de sí.
Más comúnmente se relaciona este concepto con el de “autoestima”, es decir la valoración o estimación que cada cual hace de sí mismo, entendiéndose que en las personas que habitualmente son definidas como “narcisistas” la autoestima está inflada.
En este trabajo proponemos una aproximación al film “Persona” de I. Bergman desde una mirada psicoanalítica aplicada a las relaciones humanas de sus protagonistas, que profundiza y explica los laberintos relacionales de los diferentes personajes.